in California

Marimar Estate

Historia

Marimar Torres ha estado vinculada al mundo del vino toda su vida. Nacida en Barcelona en 1945, en Marimar Estate, dirige las actividades en la bodega y en los dos viñedos, Don Miguel, llamado así en honor de su difunto padre, en el Russian River/Green Valley del Condado de Sonoma; y Doña Margarita, en honor de su madre, en la denominación de origen Sonoma Coast.

Antes de dirigir el proyecto de California, Marimar viajó constantemente promocionando los vinos Torres, primero en España como directora de exportación de la empresa y posteriormente en Estados Unidos, cuando se fue a vivir a California en 1975. En ese año los embarques de vinos Torres a los EE.UU. ascendían a 15.000 cajas, diez años más tarde alcanzaron las 150.000. Conseguir esto no fue fácil, especialmente al principio Marimar tuvo que hacer frente a la idea generalizada de que el mundo del vino no era lugar para una mujer. Con el tiempo, su tenacidad y habilidad para los negocios la ayudó a superar este prejuicio, y se convirtió en la representante más conocida del vino español en Norte América. En 1992 construyó una bodega con capacidad para 200.000 botellas, y elaboró el primer Pinot Noir dando inicio a lo que hoy en día es Marimar Estate.


Los viñedos

En las colinas occidentales de la Denominación Russian River Valley, subdenominación Green Valley, en el Condado de Sonoma, se encuentra el primero de los viñedos de la bodega, Don Miguel. En esta finca de 33 hectáreas se producen vinos con las variedades Chardonnay, Pinot Noir, Albariño, Tempranillo y Syrah, elaborados y embotellados en la propiedad. Las plantaciones de Chardonnay se iniciaron en 1986, Pinot Noir en 1988, Syrah en 1999, Tempranillo en 2004 y Albariño en 2007; y se distribuyen en 8 ha. de Chardonnay, 8 ha. de Pinot Noir, 1 ha. de Albariño, 0,4 ha. de Syrah y 0,4 ha. de Tempranillo. la viticultura que se practica en este viñedo es de tradición europea adaptada a las condiciones de California, con una elevada densidad de plantación de 5.000 cepas por hectárea (más de cuatro veces el marco de plantación tradicional en California) a lo largo de hileras que siguen la pendiente de una suave ladera orientada al sudeste. Se realiza poda en verde para mantener el manto vegetal equilibrado y como es costumbre en todos los vinos de la familia, se emplean prácticas muy respetuosas con el medio para favorecer la autenticidad de los vinos.

En el Valle de Freestone, en la Bohemian Highway, a solamente 11 km. del Océano Pacífico, en la Denominación de Origen Sonoma Coast se encuentra ubicado el viñedo de Doña Margarita. Entre cotas de 135 y 84 metros sobre el nivel del mar, de las 73 hectáreas que componen la propiedad, solamente 24 son plantables, de las que actualmente se encuentran plantadas con Pinot Noir 8 ha. Con un microclima muy frío, con noches frías por las nieblas marinas, pero días soleados al encontrarse el viñedo generalmente por encima de la niebla; y suelos de limos arenosos, de origen volcánico y sedimentos marinos, sobre un fondo de piedra arenisca, constituye un entorno ideal para el Pinot Noir. Esta finca es un auténtico vergel natural con gran riqueza de vida salvaje, con coyotes, linces rojos, pumas, ciervos, pavos salvajes, liebres, águilas y halcones. Hay bosques impresionantes de altísimas secoyas, abetos, robles, madronas, pinos y laureles, de los que han dejado intactas varias hectáreas. El viñedo respeta el entorno ecológico y bordea los bellos árboles, muchos de los cuales son centenarios. Varios arroyos cruzan la propiedad y vierten sus aguas en el Salmon Creek, que termina desembocando en el Océano Pacífico, y donde se encuentra el salmón, la trucha y otras especies de peces. En este paisaje típico del “lejano oeste” americano, con barrancos, arroyos y praderas que crean un escenario natural único en el mundo, se divisa, desde lo alto de la viña, una panorámica espectacular sobre extensas llanuras, montañas y bosques clásicos de California.


Biodinámica

En 2007 empezaron a experimentar con prácticas biodinámicas y en 2010 deciden implementar estos métodos a todo el viñedo. La biodinámica les alienta a focalizarse en el viñedo como una unidad ecológica, no sólamente como unas hileras de cepas, sino el suelo debajo de ellas y el resto de flora y fauna del área, creciendo en armonía y promoviendo la biodiversidad.

Para contribuir a la salud de las cepas, se preparan unos “compuestos de tés” con hierbas como milenrama y ortiga, y se rocían en cantidades minúsculas sobre el viñedo. Para promover la biodiversidad, plantan un insectario con flores silvestres que promueven los insectos beneficiosos, al igual que las abejas en los panales ayudan a la polinización. Adicionalmente, tienen gallinas en la propiedad para contribuir a la biodiversidad del viñedo. Reciclando los residuos de manera eficiente, crean su propio compost para usar en el viñedo. En un área diseñada para este propósito apilan el orujo de la uva junto con el estiércol de los caballos de su centro ecuestre, la paja de los establos, estiércol de vaca y restos de manzanas de una vecina fábrica de conservas. A primeros de noviembre mezclan todas las pilas y empiezan el proceso de compostaje. Las pilas resultantes serán giradas y monitorizadas durante el invierno, cubiertas con una lona parar protegerlas de la lluvia y el viento, y luego esparcidas en el viñedo tras la primavera.

La Biodinámica es un salto de fe ya que resulta imposible cuantificar el éxito de las prácticas. Pero creen firmemente que sus vinos reflejan mejor el terroir, son más redondos y más “independientes” desde que son sostenibles, por lo que consideran que este paso ayudará a mejorar la salud de su viñedo y la calidad de sus vinos.


Fichas técnicas

Marimar albariño   Descargar ficha técnica

Acero chardonnay   Descargar ficha técnica

La masía chardonnay   Descargar ficha técnica

Mas cavalls pinot noir   Descargar ficha técnica

La masía pinot noir   Descargar ficha técnica

Cristina pinot noir   Descargar ficha técnica