in Francia, Vinos del mundo

Louis Jadot

Historia de éxito

Maison Louis Jadot es una bodega que busca el carácter de la uva, sin maquillajes. Una familia de viticultores que se convirtieron en “negociants”, pero que nunca han perdida su amor por la viña. Fundada en 1859 por Louis Henry Denis Jadot, está dirigida desde 1992 por Pierre-Henry Gagey, hijo de André Gagey, quien mantiene vivo el legado de esta casa bicentenaria desde 1954. La familia Jadot abandonó su vida en Bélgica en 1794 para establecerse en Beaune y convertirse en viticultores. Tras 32 años, en 1826, compraron la parcela Clos des Ursules en Beaune 1er Cru Vignes Franches, que hoy en día sigue siendo uno de los pocos “monopoles” que existen en Bourgogne.

Louis Henry Denis Jadot se aprovechó de los viejos orígenes familiares y compró los derechos comerciales del “negociant” Lemaire-Fouleux para exportar sus vinos hacia el norte de Europa. Ya entrado el siglo XX, fue Louis Jean Baptiste, quien expandió la propiedad familiar comprando varias parcelas de Grand Cru, primero en Corton-Charlemagne y, después, en 1913, recuperando la parcela de Chevalier-Montrachet “Les Demoiselles” que ya había sido de su abuelo hasta 1845. La siguiente generación, guiada por Louis Auguste Jadot, amplió las posibilidades de futuro asociándose con Rudy Kopf, fundador de Kobrand Corporation, importador de Jadot en Estados Unidos.

En 1954, André Gagey entró como delegado de Louis Auguste y, en 1962, le sucedió como director. En los años 70 tomó dos decisiones revolucionarias; contrató a Jacques Lardière como el enólogo, quien introdujo el estilo de mínima intervención que caracteriza a Jadot, y establecieron contratos con otras bodegas para ofrecerles su experiencia. En 1985, Madame Jadot tomó la decisión de vender la empresa a la familia Knopf. Así, Maison Louis Jadot nació como tal en 1985 con la unión de Domaine des Héritiers Louis Jadot, que mantenía las propiedades originales de la familia Jadot, y Domaine Louis Jadot, el nuevo nombre que recibía Domaine Clair Daü, propietario de parcelas en Gevrey-Chambertin tales como Clos de Bèze Grand Cru, Bonnes Mares Grand Cru, Clos Vougeot Grand Cru, Musigny Grand Cru, Chambolle-Musigny 1er Cru Amoureuses, Gevrey-Chambertin 1er Cru Clos Saint Jacques y Pernand-Vergelesses 1er Cru Clos de la Croix de Pierre. En 1996, se unió al grupo Château des Jacques, con 88 hectáreas en Beaujolais. En 2008, adquirió Domaine Ferret en Fuissé y, en 2017, Domaine Prieur-Brunet en Santenay. También tiene contratos de exclusividad con Domaine du Duc de Magenta y Domaine Gagey.

En definitiva, la Maison Louis Jadot controla 240 hectáreas repartidas entre Bourgogne y Beaujolais, de las que 225 se encuentran en la Côte d’Or. De los más de 600 “llieux-dits” que existen en Bourgogne, Jadot elabora aproximadamente en 150.

La bodega y sede de Jadot se encuentra en la carretera de Beaune a Savigny, y es una construcción de 1997 conocida como La Sablière. Con tejado de madera de castaño, tiene una forma circular que se replica en la ordenación de los recipientes de fermentación de los tintos. Aquí es donde se elaboran y se guardan durante su crianza los vinos de 1er Cru y Grand Cru. En 2009 se amplió para dar también cabida a los vinos blancos. Las denominaciones regionales se elaboran en Givry, donde Jadot inauguró en 2008 una segunda bodega, repitiendo la estructura circular de La Sablière, a la que llaman Celler des Pierres Rouges en reconocimiento al aspecto rojizo de la tierra caliza que domina el paisaje.


Los vinos

Toda intervención humana se ve como una alteración de la uva, algo que Jadot quiere evitar. La vendimia se realiza manualmente y con un impacto mínimo durante la elaboración, sin premaceraciones en frío ni removiendo el mosto para acelerar la fermentación. La temperatura sube espontáneamente y finaliza poco a poco mientras el sombrero se va mezclando con el vino recién elaborado. Jadot trabaja siguiendo los métodos de Lardière, que el joven Frédéric Barnier continúa sin cambios desde que le sucedió como enólogo jefe en 2010.

La crianza de los tintos se realiza en barricas de roble francés elaboradas por Cadus, una tonelería fundada en 1995 por Jadot. Realizan crianzas entre 12 y 18 meses para buscar el equilibrio entre complejidad, sutilidad y potencial de guarda en los Grand Cru y 1er Cru. Los Bourgogne regionales tienen un estilo más afrutado y se crían en acero inoxidable para preservar su frescura. La crianza de la chardonnay depende del estilo de cada región. Antes del embotellado clarifican espontáneamente y, como mucho, se realiza un ligero filtrado. En este caso, no es el estilo de Barnier, tampoco de Lardière, es simplemente la expresión de Bourgogne a través de Jadot.