in Francia, Vinos del mundo

Père Bouchard

Historia de Francia

Fundada en 1731 en Beaune por Michel Bouchard, la casa Bouchard Père et Fils es una de las más antiguas casas de vinos de Borgoña, manteniendo las tradiciones después de 9 generaciones y casi 300 años de historia. Es en 1775 que Joseph Bouchard adquiere las primeras viñas en Volnay, en el famoso “Caillerets”, e inicia la constitución del viñedo familiar. Su hijo, Antoine Philibert Joseph Bouchard, se aprovecha de la oportunidad de la venta de bienes del clero y de la nobleza durante la revolución francesa para ampliar el viñedo con la compra de varias parcelas en Beaune, entre ellas el famoso “Beaune Grèves de l’Enfant Jésus”. La ambición de crear un viñedo de excepción en Côte d’Or está presente en todas las generaciones, y nuevas adquisiciones en los pueblos más aptos para la viticultura vienen a añadirse a lo largo de los siglos XIX y XX.

Es en 1820 cuando Bernard Bouchard compra la ubicación del antiguo Château de Beaune, fortaleza real construida en el siglo XV por el rey Luis XI. Bajo tierra, las bodegas subterráneas atraviesan la propiedad, y ofrecen las condiciones de conservación ideales y naturales para los vinos de Bouchard. Entre ellos, se encuentra una colección única de vinos de casi 2.000 botellas del siglo XIX. Un patrimonio histórico de grandísimo valor, cuya botella más antigua es un Meursault-Charmes de la añada 1846.

Hoy en día con 130 hectáreas de viñedos, de las que 12 se clasifican en Grands Crus y 74 en Premier Cru, constituye un patrimonio único en Borgoña por su diversidad y sus marcas de prestigio; Montrachet, Corton-Charlemagne, Beaune Grèves Vigne de l’Enfant Jésus, Bonnes-Mares, Meursault Perrières…


La elaboración

El viñedo se extiende sobre 48 km de norte a sur, a través de un mosaico de 450 parcelas, y aporta a Bouchard Père et Fils el abanico ideal de los terroirs más variados de Borgoña. La conducción misma de las viñas está llevada a cabo según los conceptos de “viticulture raisonnée”, entre biológica y tradicional, certificada desde hace muchos años. Un cuidado extremo de la materia prima es el primer paso hacia la elaboración de vinos de calidad: así durante las vendimias, las uvas están recogidas manualmente, en pequeñas cajas, y seleccionadas después sobre mesas de selección.

Para llegar a este nivel de excelencia, se ha invertido en 2005 en la sala de vinificación Saint-Vincent, en Savigny-les-Beaune. Basado en el principio de la gravedad, los tanques de vinificación, a 5 metros bajo tierra, permiten a las uvas acceder naturalmente a los 138 tanques de maceración y a los prensados. Más de 100 vinos diferentes se elaboran allí. Después se sigue la crianza en barricas de madera en una bodega de 4.000 barricas.

Tras embotellar el vino, llega el momento de la crianza en botellas, fase importante para alcanzar el equilibrio idóneo. Las bodegas del Château de Beaune, a 10 metros bajo suelo, son el lugar perfecto para esta etapa. Gracias a una higrometría natural y una temperatura constante, los Grands Crus se aprovechan de un medioambiente perfectamente adaptado para un envejecimiento sereno, y pueden conservarse una vez embotellados durante centenares de años en bodegas del siglo XV. Los vinos de Bouchard Père & Fils son el más puro reflejo del “terroir”; una sutil combinación entre las cualidades de la tierra y del subsuelo y la buena adecuación de la mano del hombre. Son vinos aromáticos, con un amplio abanico de matices para experimentar una rica experiencia atemporal.