in Rioja

Castillo de Cuzcurrita

El castillo

Poco se conoce de la trayectoria histórica de Cuzcurrita anterior al siglo XIV. El 15 de noviembre de 1367, Enrique II de Castilla recompensaba al Alcalde Mayor de los Hijosdalgo de Castilla, D. Juan Martínez de Rojas, entregándole el señorío de Cuzcurrita, con todos sus territorios y derechos.

La fortaleza, que había sido edificada por los Suárez de Figueroa, a caballo de los siglos XIV y XV, perteneció hasta el siglo pasado a los descendientes de los Velasco-Rojas, transmitiéndose después a sucesivos compradores hasta que, tras adquirirlo en el año 1947 la familia Sáinz de Incháustegui, Condes de Alacha, procedieron a restaurarlo, acondicionándolo como residencia. Hasta que en 1999, el Castillo de Cuzcurrita y sus propiedades pasan a pertenecer a una sociedad familiar.

Desde el principio, los nuevos propietarios iniciaron una remodelación integral del mismo que permitirá que su arquitectura perdure durante siglos. La reforma no fue sólo estética, también se recuperaron las viñas viejas y se renovaron las instalaciones de la Bodega mejorando y modernizando las técnicas de elaboración, que en la actualidad, permiten que el vino se elabore en las condiciones óptimas que su calidad precisa.


El viñedo

Dentro del recinto amurallado se encuentra un viñedo de 7,5 hectáreas de más de 40 años, contando además con otros pagos, en el mismo municipio de Cuzcurrita de río Tirón, hasta completar el total de 25 hectáreas de la propiedad, con una Edad Media de 35 años.

Esta es la zona más occidental de La Rioja Alta y, por tanto, está bajo la influencia del clima continental, con veranos calurosos e inviernos muy fríos. Las difíciles condiciones climáticas de Cuzcurrita, respecto a otras zonas de La Rioja, complican el cultivo de la vid, pero favorecen, por otra parte, la gran tipicidad de sus vinos, alcanzando una mayor expresión del terreno donde se cultiva. Además, hacen que las diferencias entre añadas sean más acusadas que las obtenidas en otras zonas de clima más benigno.

Los suelos son pobres en materia orgánica, predominan los suelos de aluvión con abundantes cantos rodados y los arcillo-calcáreos. La variedad cultivada es el Tempranillo formado en vaso, predominando un marco de plantación estrecho, entre 3.500 y 3.800 cepas por hectárea.

El cultivo del viñedo es respetuoso con su entorno, con el fin de que los vinos reflejen al máximo la tipicidad del terreno. Las prácticas culturales que se realizan, poda, espergura, aclareo de racimos, etc., están encaminadas a producir uvas de la máxima calidad. Los rendimientos son bajos, entre los 4.800 y los 5.000 kg. por hectárea.

Merece mención especial el hecho de que desde 2013, y siguiendo la tendencia hacia una viticultura respetuosa con el entorno utilizando únicamente productos ecológicos y sostenibles, se ha decidido inscribir, en el Consejo Regulador de la Producción Agraria Ecológica de La Rioja las 7,5 hectáreas de ¨El Cerrado del Castillo¨ como viñedo ecológico.


Elaboración

La vendimia se realiza de forma manual en cajas de 20 kg., sin utilizar maquinaria alguna que pueda estropear o romper las uvas. La fermentación alcohólica se realiza en depósitos tronco-cónicos de 15.000 litros de capacidad y con control de temperatura.

Todos los remontados y bazuqueos durante la fermentación se realizan mediante gravedad al igual que en el encubado, para respetar al máximo los compuestos de bondad de la uva. Al terminar la fermentación alcohólica, se descuba y se prensa suavemente en una prensa vertical, pasando a continuación el vino a barrica, para realizar la fermentación maloláctica en barricas bordelesas, nuevas y seminuevas de roble francés de grano fino.

Al terminar la misma, el vino se mantiene con sus lías durante un año, realizando removidos frecuentes durante los primeros meses de la crianza.

Posee un estilo personal, donde la crianza en barrica es respetuosa con la vendimia de donde procede, y, por lo tanto, también con el terruño de su cultivo. Antes de embotellar el vino permanece durante tres o cuatro meses ensamblándose en depósitos de hormigón.

La crianza en botella se realiza durante al menos veinticuatro meses en la nave de crianza a una temperatura y humedad perfectamente controladas.


Fichas técnicas

Señorío de cuzcurrita   Descargar ficha técnica

Cerrado del castillo   Descargar ficha técnica

Tilo   Descargar ficha técnica