in Catas Privadas

II Cata Privada

El Camino de Santiago de Invierno a través de la Godello – 29 de Abril de 2019

El Camino de Invierno, ruta de unos 259 kilómetros repartidos en 12 etapas, surge de la dificultad que representaban las nieves invernales en cotas como las de O Cebreiro a 1.330 m. de altitud. Así, la sabiduría de los peregrinos medievales terminó por crear esta ruta alternativa, una escisión del Camino Francés, que nace en Ponferrada. Considerado como el más gallego de los caminos, atraviesa las cuatro provincias de la comunidad autónoma, y nos permite gozar de los fantásticos paisajes vitivinícolas del Bierzo, Valdeorras y la Ribeira Sacra. En esta II Cata Privada hemos podido disfrutar de una compañera de viaje excepcional, una variedad como la Godello que nos permitió descubrir su evolución, desde la que se cree su zona de origen, el Bierzo, hasta la Ribeira Sacra; pasando por Valdeorras, donde alcanza cotas de expresividad únicas.

Tres han sido las bodegas que nos han acompañado en este recorrido a lo largo del río Sil atravesando diferentes paisajes, climas y suelos, todos en comunión a través de unos viñedos que producen ocho vinos donde la Godello es la absoluta reina.

  • Altos de Losada Godello 2017 de Losada Vinos de Finca (D.O. Bierzo)
  • Asadoira 2016 de Valdesil (D.O. Valdeorras)
  • Pezas da Portela 2015 de Valdesil (D.O. Valdeorras)
  • O Chao 2016 de Valdesil (D.O. Valdeorras)
  • O Chao 2012 de Valdesil (D.O. Valdeorras)
  • Vel’uveyra Godello 2017 de Ronsel do Sil (D.O. Ribeira Sacra)
  • Ourive Godello 2017 de Ronsel do Sil (D.O. Ribeira Sacra)
  • Ourive Godello 2013 Magnum de Ronsel do Sil (D.O. Ribeira Sacra)

Amancio Fernández, director técnico y enólogo de Losada Vinos de Finca estuvo entre los asistentes. Nadie mejor que él para explicar como nace un Altos de Losada Godello 2017 que sorprendió a todos los presentes por la acidez tan bien ensamblada y la frescura que transmite. Sin duda uno de los grandes descubrimientos de la noche en una zona que no es muy conocida por sus blancos, pero que tal y como nos demostró Losada, es capaz de de elevar a esta variedad a otro nivel.

La presencia de Borja Prada ha servido para hacer llegar al medio centenar de profesionales del vino presentes, la importancia de la Godello en Valdeorras y los niveles de calidad que alcanza. Director técnico y enólogo de Valdesil, una absoluta referencia en todo lo concerniente a la Godello, que atesora el viñedo de esta variedad más antiguo del mundo plantado por un antepasado suyo en 1885, y que ha servido como base para la recuperación de esta variedad. Como primicia, las primeras botellas de Asadoira que se catan en público, un vino de finca que cuenta con la particularidad de haber sido sometido a una crianza de 24 meses en depósitos ovoides de hormigón. Como particularidad, unas botellas de O Chao 2012 que pudieron ser desgastadas como colofón final a una cata sobresaliente, muestra de la evolución de la Godello con el paso del tiempo. El ya clásico Pezas da Portela 2015, más que reconocido por su calidad fue otro de los vinos que junto a O Chao 2016 cerraron el alarde de elegancia, expresividad y calidad que nos regaló Valdesil.

María José Yravedra nos hizo cómplices de su amor y pasión por la Ribeira Sacra, una tierra a la que está consagrada a través de su proyecto Ronsel do Sil. Una bodega empeñada en recuperar variedades olvidadas y ensalzar otras más conocidas como la que nos ocupa. Vel’uveyra Godello 2017 hizo las delicias de los asistentes con una frescura y elegancia a la altura de los mejores. Ourive Godello 2017 no hizo sino confirmar el excelente trabajo que esta bodega lleva a cabo en sus viñas viejas del Val do Bibei, combinado una proceso de elaboración poco intervencionista. Un vino que enamoró y que se ubica en lo más alto que podemos encontrar en esta Denominación de Origen en lo que a blancos se refiere. Ourive Godello 2013 Magnum no hizo sino ratificar lo anterior, una evolución excepcional con una frescura y juventud increíbles para un blanco con 6 años a sus espaldas.

El maridaje corrió a cargo del restaurante Filigrana de A Quinta da Auga, un espacio realmente mágico en el que tuvimos el placer de disfrutar de un menú perfectamente armonizado con los vinos, gracias al buen consejo del sumiller, Guillermo, y la excepcional mano del cocinero Federico. Sin duda una cena estupenda que con platos de calidad como el erizo de la ría, la merluza del pincho, el costillar ibérico o una exquisita brindada de bacalao, permitió elevar la experiencia de la cata a otro nivel.

Nuestros agradecimientos a todos los asistentes, las bodegas, y A Quinta da Auga por participar en esta II Cata Privada.


Prensa

La Voz de Galicia   –   Ver artículo

La Alacena Roja   –   Ver artículo